Obstáculo prohibido

martes, 4 de septiembre de 2007


Las veces que pienso en ti, y después recapacito sobre lo que he pensado, el contenido de mis pensamientos varía; lo pensado necesita una explicación y alcanzándola me sube la temperatura ,si lo expresó por escrito es todavía peor: el proceso del lenguaje, se vuelve lento, engañoso y se adultera, es por eso que resulta tan difícil de escribirlo; pero ese primer momento en el que surges en mi memoria, repentino y ardiente, es en su efecto muy parecido a la fascinación de sostener entre los dedos una preciosa granada Que es perfecta. Apretándole el entorno se vuelve extraordinariamente bello. Explota… ¡boouunn!... (Y solo así) ¡Me llega la calma!